Mi amigo Tururu, reproduce por su inters general, un artculo que se encontr por la red en el que se aborda con rigor y seriedad el papel de Quique en la serie Verano Azul, si, si, el chico moreno ese del que nadie se acuerda.
Por cierto, menuda panda de gamberros el Tururu y sus compinches…
Ayer se rieron de mi porque no se planchar, bueno si se, pero se me da muy mal, es por ello que tras varias intentonas frustradas de planchar varias camisetas y alguna camisa mediocre que luzco con ms pena que gloria por las pasa – aceras, decid el ignorar el planchado convencional en ese proceso mecnico e industrial que es adecentar las prendas de vestir.
Lo que pasa es que yo plancho a mi manera y por eso se ren, y me arrinconan y entonces me siento como un incomprendido domstico, el resultado nico de una regulacin de empleo en Presto, como la puta mancha en el mantel blanco.
Pero he decido cambiar y esforzarme por planchar como una persona normal, por integrarme en esta sociedad cada da ms afilada. Se que el camino ser duro y lleno de nuevos trapos para pasar el polvo pero de seguro lo lograr.
Lo de pasar el polvo o pasar de un polvo lo explicamos otro da.
Ya lleg la pequea cajita blanca de los truenos. Que se preparen los tmpanos y las trompas para la llegada de timbales y trompetas porque tronarn y tronarn hasta arrancarnos el equilibrio.
Eran totalmente diferentes, extremos, por eso se sentaban espalda contra espalda sirvindose de respaldo mutuo pero no se miraban la cara jams.
Estoy tumbado en la cama pero no logro dormir. Miro a travs de la ventana un pequeo trocito de cielo triangular delimitado por el techo, por la pared y por el edificio de enfrente. Juego a atrapar el brillo de las estrellas con mi pequeo caza mariposas, insuficiente tringulo recto para tan vasta campaa, adems me parece imposible ver ningn brillo debido a tanta polucin, que oscurece ms si cabe la noche y que arropa la ciudad con un manto de polvo negro que lo recubre todo. Veo por fin un tenue brillo, pobre incauta, giro mi cuello hacia un lado como lanzando mi caza mariposas, con decisin, logrando mi objetivo. Atrapo el brillo y comienzo a traerlo hacia mi para contemplarlo desde ms cerca. Este comienza a ser ms y ms intenso hasta que me envuelve por completo, y entonces soy yo el atrapado en un tnel de luz, como ese que dicen ver las personas que regresan de una muerte que dura unos instantes. Avanzo intentando alcanzar una salida, sintindome un ridculo cazador cazado, un absurdo perdido en algo absurdo, un insomne andando en crculos por la luz viajera de una estrella que estall hace miles de aos y que algn da se apagar para siempre.
Todo el mundo sabe que viajar alarga la vida. Un viaje es como un parntesis que detiene el tiempo, secciona una parte de este para estirarlo a base de nuevos lugares y experiencias, nuevas personas y sensaciones, y luego lo vuelve a soldar justo en el punto por donde cortamos nuestras rutinas y por donde las retomamos unos das ms tarde con una increble cara de mala hostia.
Nstor Latorre era escritor y era ruin. Le inspiraba Julio Cortazar, tanto, que sudaba vocales e incluso consonantes por todos los poros de su cuerpo cuando paseaba por Pars, justo antes de encontrarse con la Maga o cuando iba al circo a trabajar junto a Talita, Manuel Traveler y el gato calculista.
Nstor Latorre, empujado por su condicin de ruin y temeroso de que su principal fuente de inspiracin se agotara, decidi introducir una modificacin en el ejemplar de su segunda Rayuela, esa que salta de capitulo en captulo como al azar, como la piedrita tras abandonar la tierra, y absurdamente borro las dos primeras cifras (el uno y el tres) del ltimo captulo que aparece en el tablero de direccin, y el ciento treinta y uno pas a ser el uno logrando as enlazar el principio con el final ahorrndose un captulo entero.
Lanzaba la piedrita as, en una Rayuela circular sin cielo ni tierra, o sin pies ni cabeza, que le haca girar y girar y sudar y sudar hasta la extenuacin y la deshidratacin ms fronteriza al cielo, pero al que est sobre nuestras cabezas.
Otros enlaces de inters (no se deshidraten por favor)
Rayuel-o-matic universal y digital.
Julio Cortazar
Nstor Latorre (segn google, no el ruin de arriba que no es ms que la mezcla de un spamer y un mediocentro del Tenerife, creo.)
A partir de ahora voy a postear como el presentador de das de cine:
A ver si me sale:

En un momentillo que tuve libre descubro al fotgrafo Michael Ackerman. Michael pertenece a una agencia de fotografa francesa en la que muestran parte de sus oscuras, claustrofbicas y saturadas fotografas. Como yo no hablo francs y la vida de este hombre me da exactamente igual, dejo el enlace para que el que quiera visite las fotos y no digo ni de donde es ni en que ao falleci su abuela paterna.
En mi pueblo siempre hay peleas las noches de luna llena. Las noches en las que el satlite brilla con todo su esplendor se respira tensin y se pueden palpar las insatisfacciones y las frustraciones de la gente, se ve claramente como se mezclan en los vasos de tubo, con hielo, soda, licor y lo que no es licor. Y luego vienen los gritos y los nudillos descarnados.
Dos lunas podan verse, una en el cielo y su reflejo en el agua, y otras cuatro en nuestros ojos encendidos. Aquella noche nos amamos con rabia en el lago, mordindonos hasta hacernos sangrar, confundiendo placer con dolor y amor con pura posesin y conquista, con encarnizada batalla entre dos, a sangre, a fuego y luna entera.