En las noches claras y fras de invierno, justo tras la medianoche de las noches enteras en las que haba media luna, gustaba de encaramarse a esta cargado con su caa, sedal, cebo y dems brtulos con el fin de pescar alguna estrella que acudiera al engao de sus afilados anzuelos de plata. Estas lo observaban quietas, ignorando por completo a tan iluso personaje. Cuando le entraba la soera de puro y duro aburrimiento pensaba, vaya, esta noche tampoco pican, se recostaba en la luna blanca como si de una hamaca se tratara y esperaba placidamente a que las primeras luces le indicaran que era hora de volver a casa.
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qu listas las estrellas, que no se dejan pescar…
Enfrascado por marta — 22 September, 2003 10:21 am
Y las nubes le lavaban la cara por las maanas.
Enfrascado por not a pretty girl — 22 September, 2003 1:07 pm
hombre…alguna podra tocar el anzuelo un poquito! seguro que despues de tantas horas de aburrimiento le hara bastante ilusin.
Enfrascado por alexqk — 23 September, 2003 9:42 am
Que se alegre de ver a las estrellas… suerte tiene de verlas porque el pobre urbano, encerrado “intra-muros”, no las ve esas estrellas…
Enfrascado por La Suisse — 23 September, 2003 1:46 pm