Un 31 de octubre de 1999, inspirado en vaya usted a saber, mi amigo Cesar de Grado, habitual colaborador con el frasco, escribi el siguiente delirio que lleva por ttulo Naufragar:
Tengo una sirena desovando en la baera piedras de granito, no hace mas de tres soles y, abordando sus ojos de sirena, estn ya a mi corazn de tormenta.
Soy naufrago de piscina azul, su pirata econmico de grandes almacenes: desmontable, insaciable, un roto en el silencio del lavabo y en el goteo de la ducha, incesante, tres por uno de rodillas y me llevo dos, soy espuma de orn fugitivo, gargajo de viejo y tu triste esclavo, siempre.
Zarp una maana hacia un claro de cielo. Yo tena preferencia de paso, as que me dej llevar por esa brisa que tan bien conoces, con regusto a ans madrugador y pimentn dulce, hacia el norte que quedaba mas o menos a la izquierda. Y so mientras llegaba con el perdn y el pecado, y con Juan y su beso en la feria, y te quise ms de media hora como nadie te ha querido.
Me vest con la ropa de mi padre muerto y de sueo, y me emboc un collar hecho a mano. Camin hasta el altar hasta que te vi tan cerca como pude, o como quise, segn se mire. Tu pelo largo chorreaba como la sangre de mi costado sobre tus hombros deshechos. Me sonreste mientras me tendas la mano y me dijiste “es la voluntad”, y brace en mi dicha y en tu concha disecada. Respir cayena durante tu encuentro, pero lo dej rpido porque mi madre no me deja y porque mi padre es muy estricto. Atroz no suena a nada en el agua pero pica como la sal en los ojos.
Tengo una baera de aluminio y una sirena obsoleta, y unos versos que vendo por voluntad. Mi sirena dej de parir estrellas de luz, agot mi amor tan rpido como acaba el medioda, y decidi colgar sus aletas por desidia, aunque pudiera ser por despecho. Mi sirena se fue por tres horas, y volvi hecha toda una mujer, con sus pechos y todo. Pero empe su mirada de gata herida, su roce extrao y un rosario con tan solo 27 cuentas desgastadas.
A mi sirena la busqu un piso con acuario en Las Rozas para que no olvidara sus races, y ya no recuerda ni las olas. Mi pescadora y su beso zozobraron en un escollo de mi alma, y tus amigos y la puta que te pari … me cago en Dios !, si hasta te odian menos que yo. Y es que naufragar no es prenda de hombre ni talla de pantaln, vamos, digo yo.
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Hermoso. Y aunque nos inundemos, naufragar tmpoco es prenda de mujer.
Enfrascado por A. — 16 December, 2003 5:22 pm
Naufragando en los desiertos.
Enfrascado por alexqk — 16 December, 2003 7:25 pm
Me gusta mucho. Es de esos escritos que entiendes con retardo, cuando lees una palabra terminas de encadenar la anterior. As, aunque llegues al punto y final, an sigues leyendo por dentro.
Enfrascado por milio — 17 December, 2003 3:26 am
No es un texto muy descriptivo. Podra haber muchos ms adjetivos calificativos para ambientar todava ms los hechos. Est lleno de metforas, y con slo leer las dos primeras lneas ya no he entendido nada. Lo siento, pero no me he ledo el texto. Cuando empiezan as, abruptamente, pas de leerlo olmpicamente. De todas maneras, felicidades a quien lo haya escrito. Ser algn escritor famoso o quizs los webmasters de esta pgina web (valga la redundancia); je, je.
Enfrascado por elMelómano — 4 February, 2004 12:44 pm
aqui otro naufrago se quita el sombrero agradecido por este exelente post
Enfrascado por ayer recorde donde habia dejado mis sueños — 15 February, 2004 9:33 pm
Espero que no os ahoguis en alta mar.
Enfrascado por elMelómano — 2 April, 2004 4:36 am