Historias de urbanitas

Montar en los autobuses urbanos implica tensin. El urbanita siempre tiene prisa y necesita desplazarse para ir a trabajar, eso provoca trfico, el caos circulatorio, el colapso de las grandes avenidas y paseos. El infarto urbano.

La tensin comienza en la propia parada del autobs, que como saben, las hay de dos tipos, las de marquesina y las de poste, adems de las diferentes tipologas dentro de estas dos, por ejemplo, tenemos marquesinas cerradas por ambos lados o slo por uno, con asiento o sin asiento, con asientos individuales o banco. Las de poste suelen ser un poste rojo que a veces no est y que cuando est, es normal encontrar, pegados en el, anuncios de pisos en venta, de profesores de guitarra, y de seoras de indudable seriedad, con papeles, que se ofrecen a realizar las tareas domsticas de su hogar por horas.

El autobs tiene horarios y frecuencias, es un medio de transporte cotidiano por lo que genera conductas rutinarias en las paradas, como por ejemplo las colas. Son un cdigo propio de las paradas que se ha creado por el uso, nadie llega y organiza una cola sino que espontneamente la gente se va alineando y todo es lo normal y cvico, hasta que llega el espontneo y se salta el orden establecido echando por tierra el cdigo y provocando miradas airadas y comentarios sobre su escasez de civismo. Todo para que luego llegue un autobs de los dobles, que tienen dos puertas de entrada, y se rompa la fila en dos para entrar, o lo peor de todo, para que el autobs venga repleto de gente que guard su cola pertinente en las paradas anteriores; porque esto de la cola no es ms que una especie de derecho o de crdito, yo he llegado el primero, yo tengo derecho a ir sentado, pero por mucho que corras para llegar el primero, si en el autobs no cabe ni un alfiler irs de pie.

Luego estn las dobles colas. Esto me gusta especialmente, sobre todo cuando ves la cara de capullo que se les queda a los que caen en esta trampa de nuestro transporte pblico, es como cuando el lder de una vuelta ciclista queda cortado por un abanico. Las dobles colas se generan normalmente para los autobuses verdes que van a la periferia, en estos, el asiento tiene un precio muy alto debido a que los trayectos son ms largos y los atascos abundan. Es por ello, que el viajero llega a la parada, y si observa que la cola para el siguiente autobs es lo suficientemente larga para no ligar un sitio sentado (aunque sea en las escaleras de salida) se coloca el primero en una segunda cola destinada a un segundo autobs. Ocurre que, los que no se anden avispados y se pongan en la primera cola, pueden verse en la desagradable situacin de tener que optar entre un autobs que no puede ni cerrar las puertas ya que la gente va encaramada hasta en los retrovisores, o verse al final de una cola ms larga, si cabe, que la que acaba de esperar. Es cruel, pero personalmente, siento una enorme satisfaccin cuando estoy de los primeros en la segunda cola y vuelvo a casa apaciblemente sentado, leyendo mi libro o dormitando pegado al cristal.

19 November, 2004
Enfrascado en Huerfanitos, Odioso Progreso
enfrascado por alexqk /

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