Peláez

Pelez, ilustracin de Ana Trello.

Pelez se dedicaba a estropear sorpresas. No se senta orgulloso de ello pero lo cierto es que as era, estropeaba sorpresas. Puede que fuera por envidia ya que l era incapaz de sorprenderse por nada. Y es que Pelez era un tipo que pareca saberlo todo de antemano, posea una especie de sexto sentido de la anticipacin que le haca adelantarse a cualquier cosa que pudiera sorprenderle. Lo ms seguro es que por eso mismo siempre tuviera en su rostro esa expresin imperturbable y esa mirada carente de ilusin. Recuerdo que era como si te traspasara con esa mirada, pareca que lograba ver a travs tuyo, como si de alguna manera lograra leer tus pensamientos o simplemente estuviera viendo lo que iba a pasar por los rasgos de tu cara o el movimiento de tus ojos. Yo nunca haba visto en nadie una mirada semejante y con el paso del tiempo tampoco la he vuelto a ver.

Era una persona enigmtica, que por su manera de ser y de actuar le invitaba a uno a tratar de explorarla. Yo siempre lo viv como una transaccin en la que la otra parte no cumpla el pacto, senta que l me conoca, y yo quera conocerlo a l, pero eso era imposible porque nunca te daba la ms mnima oportunidad, puede que por miedo, o porque simplemente tena un sentido de lo privado y lo personal diferente al resto. Otros no lo comprendan as y se sentan atacados, o pensaban que estaba loco o perturbado.

Dije antes que quizs fue por envidia por lo que Pelez comenz a estropear las sorpresas de los dems. Yo siempre tuve la sensacin de que Pelez sufra cuando vea a alguien sorprenderse, cabe la posibilidad de que de alguna manera se sintiera incompleto o fuera consciente de sus carencias al verse ante un rostro sorprendido, por lo que siempre trataba de anticiparse, y empleando las palabras justas, echaba las sorpresas a perder.

El proceso era siempre el mismo. El da que iba a llevarse por delante alguna sorpresa se mostraba ms meditabundo de lo normal, no miraba a la persona a la que iba a estropear la sorpresa e incluso se mostraba como huidizo. Pero llegado el momento, pronunciaba siempre las mismas palabras: Sierra, perdona, he de decirte algo -, era pronunciar esas palabras y producirse el silencio y durante esos instante sepulcrales Pelez miraba a la persona directamente a los ojos, luego la estropeaba:

Sierra, tu mujer te va a llamar por telfono esta tarde para decirte que te engaa con otro. – -Joder Pelez! Hubiera preferido enterarme por ella. – Lo siento Sierra, pero tena que decrtelo.-

Recuerdo otra sorpresa que estrope Pelez. Todo el grupo de amigos de Santos quera celebrar su cincuenta cumpleaos montndole una cena en su casa, Santos ya haba invitado a la gente a cenar para el sbado, entre otras cosas porque su mujer iba a estar de viaje y no volvera hasta el sbado por la maana, pero la gente se compinch con la mujer de Santos para sorprenderlo el viernes que era cuando esta llegara realmente. Pelez lo desbarat todo hacia el mircoles y muchos no se lo perdonaron.

Curiosamente, lo nico que logr sorprender a Pelez en toda su vida fue la muerte. A Pelaz se lo llev por delante un autobs cuando cruz sin mirar la calle por la que sola transitar a velocidades de vrtigo el cincuenta y dos a veces creo ver pasar una mancha roja -, me dijo l mismo en una ocasin. Imagino que no pudo prever lo del cincuenta y dos y que justo antes del impacto, abri los ojos, trat de protegerse con las manos y pens: esto no me lo esperaba -.

Yo siempre he querido mantener esa imagen mstica de l, recordarle como alguien increble que lograba adivinar el futuro. Pero Pelez en realidad no tena nada de mstico y si mucho de buen amigo de sus amigos. Les contar porqu.

Lo que ocurri en realidad lo descubr hablando con unos y con otros a lo largo de estos aos. Una tarde Pelez se encontr a la mujer de Sierra besndose con su amante en una cafetera. Pelez consider que Sierra debera saberlo por boca de un amigo antes que vivir engaado, as que se lo dijo. Esa tarde cuando Sierra recibi la llamada de su mujer que lo llamaba siempre hacia las siete este le pregunt si ella le era infiel. Ella le respondi que por supuesto que no y esa noche lo invit a cenar e hicieron el amor como cuando tenan dieciocho aos. Sierra olvid pronto las palabras de Pelez: – este Pelez est cada da peor. –
Un martes, la mujer de Santos lo invit a la cena sorpresa del cumpleaos de su marido. El da anterior Santos le haba confesado a Pelez que su vida era una farsa y que habitualmente se acostaba con prostitutas. Santos le ofreci a Pelez venga Pelez, a ver si as se te anima esa cara! el pasar la noche del viernes en su casa con dos prostitutas, porque su mujer estara de viaje y no volvera hasta el sbado. Pelez no quiso pese a las insistencias de Santos, pues si no vienes tu me tirar a la ma y a la tuya -, le dijo guasn Santos. Cuando Pelez recibi la invitacin el martes trat de disuadir de nuevo a Santos pero sin desvelarle el porqu no deba meter a dos prostitutas en su casa el viernes. Debi de serle imposible y fue por eso por lo que estrope la sorpresa y a muchos les sent realmente mal: – este Pelez es subnormal profundo, anda que hay que ser imbcil y amargado para hacer una cosa as.

Creo que ha quedado claro que Pelaz no era ningn vidente y tambin que si hay alguien un tanto imbcil y fcil de sorprender por cualquier tontera, ese soy yo. Lo que no tengo tan claro es el porqu de esa mirada de Pelez, vaca y carente de ilusin. Aunque creo que el mismo Pelez me ense a que si uno tiene una mirada vaca y carente de ilusin, es por eso mismo y no por nada ms, es porque uno simplemente se siente vaco y carente de ilusin.

* Pelez, ilustracin de Ana Trello.

3 February, 2006
Enfrascado en La tentacion de Carla, Amores Vacios
enfrascado por alexqk /

23 Comentarios enfrascados

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  1. Hay gente que pertenece a las alfombras que se tejen con ojas en otoo y que se mueven al son del viento. Hay quien no est hecho para amar, ni para necesitar, ni para llorar, ni para besar, ni para tener esperanza, ni por preocuparse por nada que sea importante. Hay gente que pertenece al viento y al otoo.

    Enfrascado por coco — 3 February, 2006 12:50 am

  2. hojas. Hombrepordioscooya!

    Enfrascado por coco — 3 February, 2006 12:50 am

  3. Todo adivino no es ms que alguien que sabe escuchar.

    Los verdaderos amigos intentan ayudarte dicindote la verdad. Por eso tenemos pocos. La mayora prefiere que le mientan.

    Enfrascado por Nuala — 3 February, 2006 1:08 am

  4. Supongo que el pobre Pelez era simplemente una de esas personas con el desgraciado don de la oportunidad.

    Igual era por eso su mirada carente de ilusin, y por ser buena gente (cosa que es un previo a deprimirse viendo la hijoputez circundante). O igual no.

    Me ha gustado.

    Enfrascado por D.Haze — 3 February, 2006 10:47 am

  5. he llegado, he llegado!!

    Enfrascado por C — 3 February, 2006 11:40 am

  6. Me encanta el nombre, Pelez… Es muy de Ibez ;)
    Otro da podras contar si a Pelez le pas algo, no s, de pequeo, que apag su lucecilla…

    Enfrascado por Stormy — 3 February, 2006 1:24 pm

  7. El pobre Pelez era demasiado bueno. Demasiado bueno. Y por eso lo consideraban loco…los condenados son siempre los mismos, los extraos, los callados, los muy habladores…siempre los mismos. Slo quisiera un cambio en esto, un cambio al fin Cundo llegar?

    Enfrascado por basura — 3 February, 2006 3:36 pm

  8. Nunca, basura.

    Como mucho los buenos se volvern malos. Su mirada pasar de estar vaca a estar llena de odio. Ese da nos comeremos los unos a los otros, se extinguir la especie y muerto el perro se acab la rabia.

    Enfrascado por Nuala — 3 February, 2006 4:02 pm

  9. Qu pasa, geyyyyyyy!

    Enfrascado por MELO — 3 February, 2006 9:57 pm

  10. Esta del putas su weblog

    La Merde

    Enfrascado por la merde — 5 February, 2006 3:57 pm

  11. A veces a las buenas personas se les considera tontas por exceso de bondad, los que son sinceros, los “ilusosos”... los locos… Tal vez sea eso lo que hace que aparezca el vacio, un hueco sin fondo dentro de nosotros mismos…

    Enfrascado por Leo — 6 February, 2006 2:35 pm

  12. Yo tambin estoy de acuerdo con el de ah arriba, era demasiado bueno, tanto que el resto lo tomaban por tonto… Si esto tienen moraleja, no quiero saberlo ;)

    Enfrascado por evam — 6 February, 2006 5:40 pm

  13. Excelente.

    Qu habilidad, caballero.

    Enfrascado por dosdedos — 7 February, 2006 1:27 pm

  14. HOLA

    Enfrascado por MELO — 7 February, 2006 4:56 pm

  15. Es un error que siempre cometemos la mayora, y es juzgar o pensar que lo sabemos todo acerca de una persona.
    No miramos dentro de ellas, slo vemos el exterior. Nos vamos por lo ms sencillo.

    Enfrascado por Arlis Cuevas Reyes — 7 February, 2006 9:43 pm

  16. Muy pocas cosas son lo que parecen, y demasiadas veces es ms fcil creer en la malicia de la gente que escuchar lo que hay detrs de cada uno.
    Tenemos demasiado aprecio a nuestro ombligo como para apartar la mirada.

    Enfrascado por D. Itaca — 7 February, 2006 11:51 pm

  17. Todo cierto. Nada es lo que parece, y no hay peor ciego que el que no quiere ver…como no hay nadie peor que el que degrada a la gente para alzarse en su infortunio.

    Enfrascado por basura — 8 February, 2006 8:09 pm

  18. O puede, y solo puede, su mirada perdida fuese a que su mente estaba por otros mundos que ni siquiera imaginas.. (claro..que tambin podra deberse al glaucoma..sustancias txicas…).

    Enfrascado por suna — 11 February, 2006 7:29 pm

  19. Yo tengo un pelaez en mi oficina y es triste de cojones, apariencia triste, vida triste, compaero triste, que se joda, porque en cuanto puede te entristece.

    Enfrascado por jsdfjlksdfasjlkad — 3 July, 2006 6:47 pm

  20. No quise caer en la tentacion de enfrascar mi opinion (opinar), pues seria solo hablar de algo o alguien sobre lo que no podre arrojar ninguna luz, pues seria como tratar de describir la vida de alguien del que solo se conocen sus dos ultimos minutos de vida…....... Por lo demas, Me encanto el relato… Felicidades.

    Enfrascado por Reynol Rosado B. — 7 July, 2006 12:24 am

  21. Antes de nada decir que mi apellido es Pelez y que es la PRIMERA VEZ en toda mi vida en que leo algo de “un Pelez” y no es el tonto de la historia. Gracias en nombre de todos los Pelez agraviados por los humoristas? recurrentes a los estereotipos, y enhorabuena por el relato y ese giro inesperado que torna tu historia.Gracias.

    Enfrascado por iñaki — 4 September, 2006 2:50 pm

  22. Mi apellido es Pelez y lo llevo a mucha honra, me gusto el relato pero en nombre de todos los Pelez que hay en el mundo,,, no creo que nuestra estipe sea de mediocres segun nuestra historia es de guerreros de la vida persistentes que sabemos lo que queremos.

    Enfrascado por Mauricio — 18 May, 2007 6:34 am

  23. La mirada no era carente de ilusin, sino pensativa, cuando alguien te mira sin decir lo primero que le viene a la cabeza pone la mirada que describes, no quiero pensar que no tengo ilusin

    Enfrascado por Soltari — 18 May, 2007 11:40 pm

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