Tragaperras

Avance!, uno!, dos!, tres! La mquina tragaperras no haba parado de tragar en toda la tarde; consumir, lo que se dice consumir, no se haba consumido mucho, lo normal para una tarde de agosto: unas pocas caas, algn vinito y los cafs y licores tras la hora de la comida, pero por lo general la parroquia estaba tranquila, salvo el Manuel, que no paraba de echarle chicha a la tragaperras: Manuel cojones, que te vas a dejar el jornal entero, le deca Paco tras barra, pero Manuel no pareca escuchar nada ms que las melodas que soltaba el cacharro.

Al fondo de la barra Alberto apuraba su primer zumito. Alberto no beba whiskys, beba zumos de madera, y de Segovia adems. Rondaba los cincuenta aos y fumaba sin parar Ducados negro, el Winston espaol, llevaba barba y melena canosa. Vesta un traje gris totalmente arrugado que era como su segunda piel, siempre iba con su traje gris que en invierno se complementaba con su gabardina. Llevaba lo menos seis o siete aos pasando las tardes all, es que no quiero encontrarme a mi mujer en casa nada ms salir del trabajo -, bebiendo ms de la cuenta, fumando ms de la cuenta y sobre todo, hablando ms de la cuenta. Alberto era el tpico que todo lo sabe, se meta en todos los fregaos y terminaba imponiendo su voz cazallera y sus razonamientos, slo l saba como poner fin a la crisis del Madrid o arreglar cualquier tipo de conflicto poltico que hubiera aparecido la noche anterior en los telediarios.

Manuel continuaba introduciendo monedas en la tragaperras y esta segua sin escupir un real, y venga avances y cuentas. Era como un amor ciego y cruel en el que cuanto ms daba menos reciba. Manuel, que a esa ya se la foll el Dionisio esta maana, hombre, djalo ya, insisti Paco. Pero Manuel segua sin escuchar.

Djalo estar, Paco, no ves que le da igual lo que le digas?, intervino Alberto.

T estate calladito que cuando se te dice que pares de empinar el codo tampoco haces ningn caso. Le replico autoritario Paco.

Pues eso mismo te digo, Paco, que lo dejes estar, que no vale de nada andar malmetiendo. Cuando uno no quiere, pues no quiere.

Nada chico, para ti la perra gorda-, respondi Paco con un deje de desgana, y pas la bayeta amarilla y mugrienta por el mostrador, como para cerrar la discusin.

En estas entr un seor de unos cincuenta y cinco aos. Lo miraron de reojo con cierta sorpresa puesto que era la primera vez que entraba al bar de Paco. Se le vea bastante acalorado y pidi una cerveza.

Caa o botelln? le pregunt secamente Paco.

Lo mismo es. Respondi el seor.

Avance! bram la tragaperras.

Paco abri el arcn frigorfico y sac un botelln de cerveza, lo abri y lo puso delante del seor que le dio un largo trago.

Alberto encendi un Ducados y apur su zumo. El seor le dio otro par de tragos al botelln.

Qu se debe? Pregunt.

Un euro. Respondi Paco.

El seor dej el euro en el mostrador y con las mismas abandon el bar.

Alberto solt el humo como con desgana y le pregunt a Paco haciendo un gesto con su cabeza hacia la puerta:

Oye Paco, desde cuando son lo mismo una caa y un botelln?

No me andes jodiendo con tus historias Alberto, que no estoy para muchas leches hoy. Le replic Paco.

Ya, pero respndeme hombre.

Las dos cosas son cerveza no?, pues tengamos la fiesta en paz.

Ya pero una cosa es una caa y otra un botelln, o al menos yo lo veo as. Insisti Alberto.

Y qu ms dar? atac Paco haciendo ademanes con la bayeta.

Pues yo si que veo la diferencia, se defendi Alberto, en un da de calor como hoy, para atajar la sed, lo mejor claramente es un buen botelln, o al aire libre sin ir ms lejos, al aire libre no le pega una caa, recuerdo aquel chiringo que montaban hace tiempo en la Plaza de Moyano, los das de sol iba all con mi cuado, cuando todava soportaba a mi mujer y nos tombamos unos bueno botijos, que era como llamaba l a los botellines sabes?. Ahora ya, ni montan chiringo en la plaza, ni soporto a mi mujer, ni soporto a mi cuado, ni a la madre que lo pari.

Que me vas a contar, que te tengo que soportar yo aqu todos los das? le dijo Paco irnico.

Por cierto Paco, dijo Alberto como si nada, que en aquel sitio te ponan un platillo de alpiste, ya sabes, como a los pajarillos en las jaulas, por aquello de picotear, unos cacahuetes, unas pipitas, esas cosas.

Pues ya sabes, le grazn Paco, vas liquidando, haces el petate y te buscas una pajarera, que lo que hay es lo que hay y de donde no hay, no se puede sacar.

Avance! uno!, dos!, tres!, Manuel joder!, que te vas a perder con la mquina esa, djalo ya hombre.

Los baldosines del bar de Paco eran amarillentos, no se saba muy bien si era debido al paso del tiempo, a la mugre, o a que los dos fluorescentes tintineantes que iluminaban el local estaban amarillentos por el paso del tiempo y la mugre, y por eso, emitan una luz amarillenta que lo recubra todo, pero lo cierto es que le conceba un aspecto decadente y pegajoso. Porque todo en el bar de Paco, al tocarlo, daba la sensacin de que era pegajoso, como si fuera un bar de chicle.

Paco regentaba el bar desde haca lo menos treinta y cinco aos. Siendo bien jovencito la familia se vino a Madrid y su padre compr el bar, estuvo unos aos ayudndolo y aprendiendo el negocio y cuando su padre muri, l sigui pese a que estuvo a punto de traspasar el local, porque a Paco el bar no le gustaba. Pero llegado el momento de tomar la decisin, descubri que lo nico que saba hacer era llevar un bar, y al pueblo no se poda volver porque en el pueblo no haba futuro, es por ello que continu, pero sin ponerle nunca mucho fuste.

Paco, para con su bar, tena dos mximas que cumpla a rajatabla. Ambas rezaban en sendos carteles colgados en la pared tras la barra. La primera era que si uno beba para olvidar, deba pagar antes de comenzar, y la segunda era que en su bar se fiaba dos veces a la semana, la primera era siempre ayer y la segunda sera siempre maana.

La mquina tragaperras tampoco fiaba nunca, a esa o le metas monedas o nada de nada. Y all segua Manuel, agarrado a la palanca y pulsando los botones parpadeantes con decisin. Manuel era un tipo callado al que todos tena mucho cario. Llevaba pasando las tardes all bastante aos. A Manuel realmente nunca le interesaron las tragaperras. Un da por curiosidad ech unos cntimos del cambio que le dio Paco y la mquina no le devolvi nada. Hizo lo mismo unas cuantas veces hasta que un da la mquina le devolvi un buen puado de euros. Todos rieron y Manuel invit a un par de rondas de cervezas a los presentes. Alberto estaba entre ellos y esa tarde arregl el mundo un par de veces y puso fino a un delantero extranjero que tena el Madrid por aquel entonces. Nadie logr rebatirle nada.

Pues lo que te deca Paco, que no es lo mismo una caa que un botijo, las caas son ms para tomarlas con una racioncita, unas bravitas, un poco de queso, algo serio, ya sabes. Y si son con amigos y buena charla, mejor que mejor. El botelln es como ms informal, no te parece?, pregunt Alberto.

Que ms da lo que me parezca, a m me piden y yo sirvo, respondi Paco.

Pues mira!, ponme un zumito Paco.

Alberto joder, que ya llevas tres, entre t con los zumitos y el otro con la tragaperras, al final me dais la tarde.

Bueno, pues ponme un botelln, ya que estamos con el tema.

No me dijiste antes que los botellines eran para tomarlos al aire libre?

S Paco, s, pero tambin te dije que las caas eran para acompaarlas con unas racioncitas, y como t no tienes.

No tengo porque hay que hacerlas.

Claro, igual que la tele con el Canal Satlite, no la pones porque hay que ponerla, y as te va el negocio.

Alberto, no me jodas ya con lo de siempre, que te veo venir.

Pero si es la verdad Paco, si pusieras el ftbol y unas buenas raciones, tenas el bar lleno todos los das, y a lo mejor entraba alguna muchacha joven.

Y yo para que quiero tener el bar lleno?

Pues para ganar ms dinero Paco.

Y para trabajar ms Alberto, para trabajar ms, y yo estoy del bar hasta los cojones, que llevo aqu encerrado ms de treinta aos. Para m esto es como una crcel Alberto, como una celda con caas y botellines.

Joder Paco, que ya quisieran muchos presos.

Ya, pero t ests ah, al otro lado de la barra, cuando llegas al bar yo ya estoy aqu, a este otro lado, y cuando te vas a tu casa yo sigo aqu, y cuando salgo es para limpiar los pises del bao y las colillas del suelo, no me apetece ponerme a hacer racioncitas.

Bueno Paco, no te pongas as hombre. Le dijo Alberto conciliador, y se tom su botelln con la expresin del resignado.

La tarde se iba consumiendo como se consuman los cigarros de Alberto, que tras otro botelln, se haba marchado a su casa. El nico que hablaba ya en el bar de Paco era Manuel. Lo haca con la tragaperras, pero esta no le responda lo que l quera escuchar, por ms le echaba monedas. La charla entre ambos termin poco antes de la noche, cuando a Manuel se le acabaron las monedas del ltimo billete que Paco le cambi, no sin decirle que lo dejara.

Luego Paco se qued solo. Limpi los pises del bao, barri las colillas del suelo, que no eran muchas, apago las luces, baj el cierre metlico y march a su casa. A la maana siguiente, cuando lleg al bar para abrir, algn vndalo haba hecho una pintada en el cierre, en ella poda leerse con letras churretosas:

“Vamos a morir todos en esta ciudad de mierda.”

30 March, 2006
Enfrascado en Huerfanitos, Amores Vacios
enfrascado por alexqk /

9 Comentarios enfrascados

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  1. Qu de puta madre est. Me ha encantado.

    Enfrascado por Marina — 30 March, 2006 9:53 pm

  2. Mientras muramos sonriendo, llenos de mierda, pero sonriendo…

    Enfrascado por Sr. Tetera — 30 March, 2006 10:07 pm

  3. Derrotados por la vida. Los ganadores son siempre otros.

    (En ese bar seguro que hay una silla con mi nombre.)

    Enfrascado por Nuala — 31 March, 2006 10:39 pm

  4. Ganemos todos
    Yo prefiero los botellines de marca Olvido, de esos que te ayudan con los problemas y con las malditas cartas que no te responden, aunque lo que mas anses es que respondan, pero pareces no importarles mucho a los destinatarios. Muy bueno el escrito, lo le justo cuando peor me siento…gracias

    Enfrascado por basura — 1 April, 2006 12:06 am

  5. Hum, no puedo hablar por otras personas, Basura, pero cuando yo no respondo a una carta no significa que no me importe el destinatario. Simplemente a veces no sabes qu contestar, y otras veces sabes que es mejor no hacerlo.

    Ser que siempre he pensado que las palabras no significan nada. A m me importan los hechos.

    Enfrascado por Nuala — 1 April, 2006 1:48 pm

  6. Ay ay ay, es que si no hay hechos no hay palabras verdad? de qu hablaran las palabras si no hubieran hechos? Seguramente tienes razn en eso que dices, pero el hecho concreto es que me siento como algo sin importancia…uno no sabe hasta que pregunta.

    Enfrascado por basura — 1 April, 2006 5:11 pm

  7. Qu casualidad!
    Conozco a Alberto, pero no se llama Alberto, se llama Carlos y sabe de todo ms que todos y sus argumentos ganan porque no deja hablar, y esa perpetua discusin me da dolor de cabeza. Por otra parte, como dice Nuala, el movimiento se demuestra andando y l es de los que dicen una cosa pero hacen otra, as es que es un simple conocido.
    Conozco tambin a Manuel, pero le decamos el Sebos. Se gastaba todo el negrete de las horas extras en la mquina tragaperras y en copas de ans.
    Paco, sabe que aunque aconseje a sus parroquianos no jugar, slo lo que le dan los dueos de las mquinas, le sirve para tener abierto el bar y ganar un sueldo mensual decente, y si conoce bien la mquina, se la puede follar cuando est madurita, a punto de caramelo. Paco, para m, son todos los dueos de los bares con mquinas, que sienten remordimientos por tenerlas pero no las quitan porque la pela es la pela.

    Me gusta ms lo otro, lo del zumo de madera (yo soy ms partidario del ron y sus variantes, mojitos y caipiria), lo de la caa, que aqu le decimos caa, tubo o jarra (segn tamao, claro) y lo del botelln (que aqu distinguimos entre quinto, tercio, o litro-na).

    Te sigo invitando a zumo de madera, a tercios o caitas o lo que quieras, eso s, tapeando.
    Me gusta oir el romper de las olas a la sombra de un chamizo, con el fresco de una buena jarra y una tapa de pulpo acompandome.
    (perdona lo estenso del comment)

    Enfrascado por mox — 2 April, 2006 6:39 pm

  8. Magnfico! Siempre encuentras el mejor arranque (o avance, uno, dos, tres) y el mejor modo de adaptarte a tus propios personajes…

    Enfrascado por cristina — 4 April, 2006 11:16 am

  9. Muy bueno. Me ha gustado mucho. Escribes pero que muy bien

    Enfrascado por luciernaga — 11 April, 2006 3:41 pm

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