Cristasol III

Esta historia comienza en Cristasol. No es obligatorio comenzar por el principio si no quieres, aunque es lo suyo.

Tambin puedes descargarte la historia completa en .doc en Cristasol (completo)

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Pasaron un par de meses hasta que volv a verlo. Coincidi, por lo visto, que hizo una suplencia en otro edificio y que yo tena unos das de vacaciones pendientes de disfrutar.

– Y dnde has estado? me pregunt cuando le dije lo de los das libres. Le respond que estuve unos das fuera de la ciudad.

– Todo el mundo se marcha de esta ciudad en cuanto le es posible. Se est convirtiendo en un lugar insufrible. Sin ir ms lejos, la semana pasada, cuando volva hacia mi casa vi como un to se liaba a hachazos con el coche de otro. La tpica trifulca de piloto roto y de t qu pasa qu no has visto que yo tena preferencia. Slo que este to llevaba un hacha en el coche, ya me dirs para que llevara uno un hacha en el coche. Debi ser que lo llevaba por si acaso. Por si acaso qu? me pregunto yo. El caso es que le dej el coche al otro como la cara de los chinos, lleno de ojos rasgados. Un chapista te arregla un bollo pero dime t como arregla el boquete de un hacha. Luego se dio a la fuga, no te jode! a ver quin es el valiente que detiene a un to con un hacha. –




Yo le respond que recordaba haber ledo algo en el peridico sobre el incidente.

– El caso es que, – me dijo escobilla en mano, – no te parece a ti paradjico el que vivamos en sitios en donde en el fondo no queremos vivir? Luego claro, llega un puente y todos atascados para huir, termina el puente y todos atascados para volver al redil.

– A lo mejor el del hacha estaba harto de atascos brome.

– Muy harto tena que estar -, me dijo. Continu pasando el cristal y me pregunt vagamente por los alemanes. Yo le respond que no saba nada, que todo estaba envuelto de un gran secretismo.

– Los de arriba siguen con sus secretitos. Tendras que ver al del penltimo piso con la rubia, ah siguen, dale que dale. -.


Luego ambos volvimos al trabajo pero a partir de ese da las cosas para m se pusieron complicadas. Esa misma tarde mi jefe, Ruiz, me llam para comentarme unos temas importantes, yo al principio no me preocup: – Vente en cuanto puedas hazme el favor, que tengo que comentarte algo importante -, era su frase de siempre, tanto para las cosas importantes como para las que no lo eran tanto. Pero result que la situacin de la empresa era peor de lo que imaginaba, y eso, repercuta directamente en mi situacin personal all. De eso me habl Ruiz.

– Vers, como ya sabes andamos algo tocados con lo de los alemanes, por eso quera avisarte de que vienen curvas en el departamento, en especial para los ms mayores. Los alemanes vienen a por todas, o eso parece, y cuando entren van a arrasar. Los primeros seremos los veteranos. Creo que no hace falta que te lo explique, largan a dos viejos y en su lugar ponen a un jovencito peor pagado que produce ms. Pero el problema principal no son los alemanes, que s invaden, entre pitos y flautas, pasar un periodo ms o menos largo de tiempo hasta que se establezcan, el problema es que debido a todo esto tenemos revuelto propio gallinero. Ya sabes que desde hace tiempo los jvenes me vienen empujando cada vez con ms fuerza. –
– Son como las muelas del juicio. Le reforc.

– En espacial Mrquez que es el ms belicoso y quizs el mejor preparado para quedarse con este despacho -.

– Vamos, que van a salir aunque para ello se lleven otras muelas por delante -. Continu.

– Eso es -, me dijo Ruiz mientras se colocaba las gafas y se ajustaba la corbata. Y posiblemente van a ir a por ti, y as de paso me llevarn a mi tambin, as que por favor, ten cuidado con los informes y sobre todo con las cifras, trata de cumplir los plazos aunque te pidan las cosas para ayer, y sobre todo no entres en sus provocaciones. Segn me daba los consejos (o las advertencias) record la primera vez que vi a Ruiz fuera de la empresa.


Fue un domingo temprano por la maana. Yo baj a por el peridico y a hacer algunas compras y lo vi en un parque. Llevaba unos pantalones de chndal azules y una camiseta blanca de manga corta, como si fuera a hacer deporte. Su metro ochenta y su incipiente barriga caminaban sobre el csped con pasos cortos, con los pies hacia afuera, como un pato ligeramente amanerado. Pareca enorme y ridculo cuando le hablaba a su perro, una minscula bola de pelo que no dejaba de ladrar, de olisquear las mierdas de los otros perros y que no le haca ni puetero caso. Mi primer impulso fue el de pasar de largo, pero luego me acerque y lo salud, – co Ruiz! -, y charlamos animadamente mientras el perro daba por saco. Result que ramos casi vecinos adems de compaeros de trabajo. Con el tiempo se convirti en mi jefe, y ahora ms que mi jefe, era mi nico aliado dentro de una empresa donde ambos empezbamos a sobrar.


La escena del parque vino a mi cabeza mientras me daba sus consejos porque me record a como le habl a su perro aquella vez cuando nos encontramos.

2 June, 2006
Enfrascado en Odioso Progreso
enfrascado por alexqk /

5 Comentarios enfrascados

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  1. ...en esta ciudad ya no slo la mierda huele mal. Hasta los animalitos estn inquietos.
    —Bonitas fotos las de Flickr, alexqk

    Por cierto, a qu lugar te iras si se te hinchan los hevos como al del hacha?

    Un abrazo

    Enfrascado por Sesar — 2 June, 2006 2:46 pm

  2. Algunas veces tu futuro pende de un hilo parecido al del andamio del limpiaventanas, pero slo que el suyo es de acero y el tuyo es de papel.
    (Se divierten los perro con las reprimendas y las advertencias.)

    Enfrascado por mox — 3 June, 2006 9:30 am

  3. Es exactamente lo que ocurre en mi empresa, cambiaron a dos viejos por un jovencito que gana la mitad y produce ms. Lo malo es que los viejos tan slo tenan 30 aos e hijos recien nacidos, el nuevo tiene 21 y vive con sus padres, necesita menos dinero y, cuando llega a casa tiene las tareas hechas, llega ms descansado, y nos da la pana al resto de treintaeros, que vamos remojando las barbas.

    en fin, como la competencia feroz neoliberalista esta siga as no s que vamos a hacer.

    Enfrascado por launicachica — 6 June, 2006 4:18 pm

  4. Odioso progreso era el nombre de la categora?

    Nunca mejor puesto. Me asusta el comentario anterior de launicachica, si a los 30 ya somos viejos qu queda para los de 40 o ms?

    Como siempre un placer pasar, y parece que esta historia promete…

    Salutes

    Enfrascado por juanba — 7 June, 2006 11:38 pm

  5. escribes muy bien

    Enfrascado por luciernaga — 13 June, 2006 12:01 pm

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