He participado en la estupenda iniciativa Una Imagen del blog del escritor mexicano Alberto Chimal, este es el resultado:
El suelo de la salita.

Al otro lado del telfono se escuch una especie de bufido y una voz cansada, que sonaba desde muy lejos le respondi: – Dejmoslo ya, por favor, acaso no puedes esperar a que regrese? Es una decisin importante, es tarde, estoy cansado y no puedo pensar en el suelo qu le pondremos a la salita.
-De acuerdo, pero promteme que ser lo primero que hagamos en cuanto llegues, comprende que no soporto ms ese asqueroso linleo.
– Te lo prometo. Me vienes a buscar al aeropuerto y sin pasar por casa nos vamos a ver al seor de lo suelos y nos tiramos toda la tarde entre muestras de baldosas, tarimas flotantes y parqus.Se despidieron y colgaron. Ella se hizo un t y baj por las estrechas escaleras hasta la salita de la discordia. No era muy grande. Se trataba de un pequeo anexo al garaje de una casita al borde del mar. Les iba bien y la haban adquirido como segunda vivienda para las vacaciones. Ese iba a ser el primer verano que pasaran all y haba mucho trabajo que realizar. A l lo llamaron de la oficina para un tema urgente y tuvo que marchar unos das.
La casa haba pertenecido a un pintor y la salita de la discordia la haba utilizado como pequeo estudio. El pintor haba dejado varios lienzos, ellos se desprenderan de todos salvo de uno, el ms grande en el que estaba pintado el mar y el horizonte en azules clidos. Les gustaba.
La tarde siguiente l la telefone para darle la noticia de que tendra que quedarse en la ciudad varios das ms de lo esperado. A ella le sent bastante mal, a l le sent bastante peor, por eso, cuando ella mencion lo de la salita a l le sali el genio y la mand a ella y a la salita al carajo. – Me acaban de joder las vacaciones y a ti slo te preocupa el linleo de la salita, ponle t el suelo que quieras y djame de joderme ya con el suelo!
Desde que se casaron, nicamente haban discutido un par de veces, las dos por la casa. La primera por l que no quera un jardn excesivamente frondoso, nada de enredaderas y miles de plantas que les dieran trabajo, y la segunda fue por el suelo de la salita y por las vacaciones rotas.
Tras pasar una noche espantosa por el sofoco de la discusin a ella se le ocurri lo que hara. No quera volver a discutir por el suelo de la salita ni por la salita en s por lo que se desharan de ella. Tirara el muro del lado del garaje dejando un hueco bajo la casa, mantendra la pared del lienzo del mar en la pared del fondo y en el suelo plantara csped de tal manera que la salita se convertira en una prolongacin del jardn y en un ficticio mirador haca un mar siempre en calma.
Esa noche ella lo llam para comunicarle su decisin con respecto a la salita. A l le pareci una locura. Ella le respondi que era lo que quera y que lo iba a hacer. l le pidi calma y trat de convencerla de que era una locura. Ella colg.
Cuando l regres de la oficina un par de das ms tarde los albailes ya estaban trabajando en la reforma. Entonces, por primera vez discutieron de verdad y sus gritos y reproches envalentonaron las olas del mar que estaba pintado en el lienzo, el mar real tambin acompa con una marejada aquel da.
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Un jardn dentro de casa! qu idea ms buena! yo quiero!
Enfrascado por Un hada en busca de su magia — 19 June, 2006 8:05 pm
Broncas y ms broncas. Lo que luego me gusta son las reconciliaciones. Yo creo que quien no olvida no perdona, slo deja pasar el tema para evitar conflictos.
Enfrascado por Una hija — 19 June, 2006 8:25 pm
Te he copiado y me he apuntado a la iniciativa, aunque me gusta mucho ms tu cuento que el mo.
Saludos!
Enfrascado por Ana — 21 June, 2006 10:18 pm
Hay que ver qu buen gusto tiene la chica. El mar se debi cabrear con l.
Enfrascado por mox — 22 June, 2006 12:41 am
Madrugadas, tensiones desperdigadas y an no s como decirte que te echo de menos
Enfrascado por La Adelfa Blanca — 23 June, 2006 12:31 pm
Que triste. Se llevaban bien y discutieron a gritos por no ceder un poco los dos. Es increible como el amor y la tolerancia se esfuman cuando alguien hace algo de lo que no estamos de acuerdo
Enfrascado por luciernaga — 28 June, 2006 4:27 pm