En algn nmero de la madrilea calle Prncipe queda un bar oscuro y populoso. Stano de ladrillo visto y retiro de poetas y amigos de la infancia, en sus cuevas tambin se pueden leer frases terribles y emocionadas donde zambullirse. El incauto que entra en el lugar se deja llevar por la msica de una vieja pianola y por el temor de la frase que enmarca la entrada: Nadie entre aqui que no sepa geometria (Platn). Otra es la frase que desde los albores de mi conocimiento me ha cautivado en este lugar, y este es mi regalo para ti.
“se precipita octubre contra nuestras ventanas,
diste paso al otoo y anocheci los mares.”
Csar de Grado
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Deseo conocer como entablar comunicacin con el hijo de Miguel Hernndez o si existe algn grupo estudioso del caso
Enfrascado por mario rodríguez — 8 August, 2003 7:50 pm